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viernes, 29 de marzo de 2013

LA VIDA DE JOHN K.

                             

                                   LA VIDA DE JOHN K.


            Mañana a las 17:00 en punto van ejecutar a la persona de John K. Hace 4 años cometió tres violaciones sexuales de cuerpos que ella misma asesinó previamente. Fue detenida y arrestada en el lugar de los hechos, cubierta con la sangre de sus víctimas, Margaret de 11 años y Elisa, de 15. La madre, Samantha S. de 45 años también fue violada sexualmente junto a sus hijas cuando todavia sus cadáveres estaban calientes. La misma John K. jamás negó los cargos. Culpable de tres homicidios en primer grado. El estado donde sucedieron los hechos es Texas. Eso significa Pena Capital.

            La sentencia es firme, tras 7 meses de corredor de la muerte, al final se llevará a cabo la condena. No habrá una letrada competente que en el último instante apele consiguiendo una prórroga. No habrá nada, sólo una camilla, unas cinchas de cuero y las inyecciones pertinentes que detendran sus funciones fisiológicas hasta el momento del óbito, con la detención del pulso y la posterior muerte cerebral. De momento espera, sentada en la celda. Se ha confesado a la capellán de la prisión, para garantizar que entrará en el cielo de aquel dios que ordenó y permitió llevar a cabo su acción. Ha tomado una ducha caliente y ha pedido su última comida, la cual consume lentamente. De primero, caldo de gallina ( le recordará al que tomaba cuando era niña en la casa familiar ), de segundo un buen filete de ternera, grueso y poco hecho, como siempre lo prefirió. Omite el postre, pero se fuma un cigarrillo. Su último cigarrillo. El último cigarrillo en la vida de John K.

            Toda la escena es trágica para las víctimas visibles del drama. Sus tres muertas y ella misma, víctima de un sistema injusto probablemente. No sabemos de su biografía, la cual pudo sin duda haber sido el desencadenante del desarrollo de los acontecimientos. Hablamos de los derechos humanos, de sociedades mal construidas, incluso pueden hacerse muchas peliculas y escribirse muchos bestsellers con el tema, inquietante, controvertido.

            Nadie advierte a las otras víctimas. Las ocultas. Las nadie.

            El cuero de la camilla procedió de cerdos que nacieron con una condena a Pena Capital por el hecho de nacer. El caldo de la última comida de John K. fue hecho con una hembra de ave a la que degollaron sin juicio alguno. El filete era un trozo de una persona no humana que no tendrá un bestseller que visualize su victimario, ni una pelicula que gane un premio por haber llegado al corazón del jurado. Los perros intoxicados para testar el cigarrillo y el líquido letal de la jeringuilla de John K. no tuvieron ni siquiera el lujo de las abogadas más incompetentes. No tuvieron más que vidas de encierro y muertes dolorosas.

            John K. va a ser ejecutada, no necesita las proteínas mágicas del consumo de carne, ni el ineludible aporte de hierro imprescindible para subsistir, ni el calcio de la carne para defenderse de la osteoporósis. Sin embargo ha pedido esos platos. La última comida de John K. ha sido como cualquiera otra de cualquier persona de su país. Una comida hedonista, injusta, violenta. Innecesaria.

            No podemos llamar injusto a un sistema que no ampara a las individuas más frágiles, dando segundas y terceras oportunidades a las individuas más conflictivas de la sociedad, pero negándolas a las inocentes, a las únicas verdaderas inocentes. Mientras ello ocurra jamás podremos aspirar a construir sociedades equitativas. Cuando dejemos de matar a los animales no humanos, entonces podremos empezar a soñar salvar nuestra humanidad, desde un principio universal de respeto. Sin necesidad de juicios porque no sucedan crímenes.






miércoles, 20 de marzo de 2013

De Morcillas

                                             DE MORCILLAS

            Hoy, damas y caballeros, les presentaré al señor Morcilla. Su verdadero apellido no es vinculante, sino que haremos como en el princípio de las sociedades, cuando la gente tomaba su apellido de su oficio, sus caracteristicas o sencillamente del mote que le habían dado sus personas conocidas. Don Morcilla es una persona ligeramente subdesarrollada éticamente, que esgrime sus dotes oradoras y su capacidad de análisis fuera de lo común para defender aquello que su nombre indica: las morcillas. El señor Morcilla posee titulos universitarios, espacio en medios públicos, apellido sonoro, aspecto sobrio y reflexiones curiosas -sin ser brillantes-, elementos todos los cuales utiliza para defender a capa y espada su protoderecho a mascar cadáveres. El gran objetivo existencial del señor Morcilla. Y el único quizás.

            Milenios de filosofía, sociologia, ética y moral no han servido para nada, los Señores Morcilla del mundo, impartiendo cátedras, presidiendo seminarios y recibiendo a diestro y siniestro galardones por las comerciantes, buscan afanosas la palabra justa, la parábola más graciosa y el giro semántico más delicado con objeto de lograr su preciado manjar para refreirlo en su propia grasilla. Mordiendo con denuedo a quien se interponga entre ellas y el negro embutido de sangre cocida. 

            Para cualquier humanista, nada hay más revulsivo que la actuación de una caterva de Señores Morcilla blandiendo sus pedagogías con micrófono en la barbilla, ligeramente atontados por el proceso digestivo de una ristra de morcillas, religiosamente empujadas con pan de hogaza y vino de la región. Son así de campechanas cuando se lo proponen, por eso la plebe las ama. Y aunque se les note el crimen en la comisura de los labios y se les transparente la mezquindad en la infalibilidad de su discurso, su supino grado de necedad corresponde a aquellas que en lugar de atesorar sus dotes para lograr construir civilizaciones avanzadas con individuas avanzadas viviendo en ellas, promueven en detrimento el sanguinarismo y el embrutecimiento.

            Cadáveres, flujos, excrecencias, fermentaciones, podredumbres, amputaciones, grasas, exprimiciones...,  el sistema alimentarios se nutre de coliformes y puses,  encontrando en los señores Morcilla argumento para perpetuarse y ser, contra el avance de la ética.

            Por eso no hay que aceptar nunca lo que proclaman dichos señores, nos va el futuro en ello. Y cuando actúan en sus espacios para blindar con su cháchara la estupidez, nosotras, en lugar de guardar un minuto de silencio por su inteligencia fallecida, debemos gritar, para conseguir que los mugidos, chillidos, gemidos y aullidos de las víctimas del especismo no permitan a los Morcilla seguir jaleando el chirrido de la cadena de despiece, el motor de arrastre de la linea de ganchos de los mataderos, la horrible banda sonora de los asesinatos.

sábado, 16 de marzo de 2013

PARÁBOLA DEL ZYKLON A

                            PARÁBOLA DEL ZYKLON A 


                Imaginaos esta situación en la Alemania de 1944, en Bremen o en Dresden por ejemplo: en una acción democrática de participación social masiva y pacifica, cien mil ciudadanas germanas salen a protestar a las calles, con gritos, slogans y pancartas, reclamando al gobierno del Führer medidas más humanitarias para resolver la cuestión judía. El movimiento popular, nacionalsocialista en esencia, escandalizado no obstante por las informaciones recibidas por soldadas de permiso  y otras filtraciones extraoficiales, acerca del uso de Zyklon B ( insecticida base de cianuro fabricado por la empresa Bayer ). En las cámaras de gas de los campos éste concentrado de ácido prúsico mata cruelmente a las condenadas en agonías de hasta 25 minutos, las germanas exigen que dicho sistema debe ser inmediatamente detenido por ser monstruoso y horrible. No es posible que la patria de Wagner y de Bach realice tales prácticas en pleno siglo XX. Es cruel y degrada a la nación. Para ofrecer una alternativa viable, los postulados reclamados en el manifiesto del movimiento proponen el uso inmediato ( si bien de coste un poco más elevado ), de un nuevo gas denominado Zyklon A, cuyo efecto en el sistema respiratorio y cardiovascular reduce el tiempo de la muerte a tan sólo un minuto, según estudios científicos realizados. La considerable reducción del dolor representa una notable mejoría en comparación al tosco sistema habitual, minimizando el tiempo de agonía, el estrés y el sufrimiento de las condenadas. En las niñas sacrificadas el mencionado Zyklon A actúa incluso en la mitad del tiempo que en las adultas, debido a su menor capacidad pulmonar, lo cual es loable.

                Tal situación en tal escenario la recibiríamos como imposible a día de hoy, perversa e improbable, una historia de mal gusto más propia del humor negro, sin embargo es lo que está sucediendo con los métodos de abatimiento de animales no humanos. El sistema alimentario mundial actual denomina humanitaria a una muerte más corta, en lugar de a la ausencia de ella. El humanitarismo mortal no es más que un abotargamiento de las conciencias colectivas de una sociedad embrutecida por la indiferencia, no muy diferente de la hipotética manifestación germana que planteaba al principio. La muerte humanitaria es un espejismo para engañar a la ética y conseguir satisfacer y acallar los cargos de conciencia derivados, dirigida a esa gente que tiene escrúpulos al asesinato en frío, la mayoría. En definitiva, una medida únicamente en el marco de los derechos humanos, en ningún caso de los derechos de los animales no humanos.

miércoles, 13 de febrero de 2013

UNA DE BOLÍGRAFOS


                        UNA DE BOLÍGRAFOS

      Bic naranja, bic cristal, el uno escribía fino y el otro normal. Esos eran los bics que me
gustaban hace algunos años, bolígrafos con los cuales se podían escribir cosas sensatas incluso, 
dependiendo de la escribana y la devoción aplicada. El BIC madrileño, de la espe y las porras 
con chinchón, con ínfulas de moderno, pero de punta basta y propensa a manchurrones, 
pretende incluir los asesinatos de personas en sus escribanías, vomitándole de nuevo a 
Catalunya su España torera de pandereta, de Bárcenas y chuloputas, lentejuelera de pringue 
mantecosa en las solapas y nardos apoyaos en la cadera. No sólo cargándose las soberanías 
autonómicas, insultando al ejercicio democrático ( pese a la inmensa laxitud histórica de la aludida, 
que permitió a Aznar, a Bush y a Hitler ), y convirtiéndose en un bolígrafo con tinta marrón,
 la propia de la mierda. Las taurófobas escriben sus alegatos con bics llenos de mierda, y así 
de apestosas le salen las glorias. Es por eso que la mayoría de esas cenutrias
tienen en los dorsos de sus manos decrépitas aquellas manchas propias, no de la vejez sino de las
salpicaduras de sus bics cargados con mierda. Todo lo que escriben las taurófobas es mierda, por si
alguna no lo ha pillado llegado a este punto.

         Particularmente prefiero la tinta azul o la negra, aunque no disimulo mi simpatía por la
roja, porque es el color tradicional con que la historia se encarga de tachar y corregir los horrores
ortográficos y estructurales contra la ética, de la cual tanto alardea esta península de barataria,
donde venteras subnormales y adefesias políticas insisten en violar al buen quijote justiciero mediante
 el destripe de bovinos en ágora pública, y olé, mientras se revuelcan en lodazales mugrientos de
tinta marrón, nauseabundamente enmierdecidos. Ladran, Sancho, luego cabalgamos.












martes, 5 de febrero de 2013

PROPIEDAD PRIVADA


                                                     PROPIEDAD PRIVADA


Haz una lista de tus pertenencias, de todas ellas, desde tus lentes hasta tu papel higiénico,
relacionaen ese papel o ese documento de texto incluso el más pequeño de tus bolígrafos, tu piso, 
tus ropas, tus enseres de cocina, tus productos sanitarios,….todo, no dejes sin apuntar nada de cuanto
poseas, incluido lo más insignificante, fuera ganado o recibido, robado o regalado, tomado prestado o
comprado… todo absolutamente, tu automóvil, tus paraguas, tus calcetines... Probablemente acabarás
teniendo numerosos folios manuscritos con el resultado de dicho inventario. A continuación añade al
elenco tus tatuajes, tus viajes, tus experiencias, tus amores, tus iracundias, tus películas vistas,
tus músicas escuchadas, tus abrazos, tus peleas, tus amarguras, tus risas, todas y cada una de las
aventuras y desventuras de tu biografía, las diversas emociones derivadas de ellas. Inscribe en la ya
importante lista que elaboras a los deseos, los anhelos, lo que no fue, los planes no realizados por
imposibilidad temporal o falta de oportunidades, los labios que no besaste, los conciertos a los que
no fuiste, los encuentros no realizados… Una vez completado el trabajo, satisfecha sin duda por las
riquezas que posees, por los bienes acumulados piensa, por un instante, en el cerdo que comiste
ayer, en los huevos de anteayer, en el queso de esta mañana y en el pollo que tienes en la nevera,
desnudo de vida, y reflexiona sobre que ellos jamás tuvieron ninguna lista que rellenar, nada en
sus haberes, medita también acerca de que tampoco nada de cuanto tu posees quisieron, que no se
interesan en la mayoría de tus posesiones, que ellos y ellas sólo una cosa querían, exigen y necesitan,
sólo una, su vida. Cuando comprendas entonces que la carne y los productos robados a los animales
por la fuerza bruta son sólo una pequeña parte de tus pertenencias, pero que para disfrutarlas
destruiste un universo entero, quizás empieces a saber qué significa nacer animal no humano y quizás
empieces a actuar en consecuencia contra esa posesión injusta e ilegítima, que no roza lo criminal
porque simplemente lo es.

martes, 4 de diciembre de 2012

Reflexión sobre el Bienestarismo

       
                     El Bienestar Animal -el Bienestarismo-, precisa del Estar de dicho animal. De este modo, cualquier sacrificio, humanitario o no, pertenece al concepto de No-Estar del animal, no conteniendo ningún elemento lógico de un bienestarismo de mínimos, siendo asimismo términos incompatibles. El sacrificio humanitario, cualquier tipo de muerte a los animales, jamás puede ser clasificado de avance en los Derechos Animales ( ni mucho menos en la Liberación del alma de los animales, como pretenden los Bodhisattvas budistas que comen su carne ). Ni siquiera la eutanasia aplicada contra los animales de modo aleatorio, por ser una suposición de la voluntad de otro ser vivo -con el cual carecemos de contacto directo-, a ser o no matado. Los métodos de aturdimiento previo al degüelle, las inyecciones analgésicas, el tratamiento del estrés previo al sacrificio no constituyen ningúna mejora en el Bienestar Animal, sinó más bien un intento zafio de sofocar los posibles sentimientos de culpa de una sociedad verduga ante sus propios crímenes, es decir Bienestarismo del Animal Humano. El más elemental sentido común no puede aceptar la muerte premeditada como algo positivo en términos sociales y en escenarios éticos. Los Derechos Animales en nuestro sistema legislativo van a empezar solamente en el instante de establecer mecanismos de garantías básicas sobre su existencia natural y su libertad de elección ( incluso su elección de morir, llegado el caso ). Mientrastanto y para ello debemos utilizar las herramientas del sentido de la vida ( vivir ), donde los animales no humanos no pretenden escoger el modo de morir o ser tratados, sinó, sencillamente, poseen el interés universal de ser dejados en paz.
                                                           http://vegangrafik.blogspot.com/

miércoles, 14 de noviembre de 2012

JUSTICIA PREVENTIVA

El perdón o la punibilidad no debieran instaurarse como sistema de relación, sinó como meros accidentes no deseable, como rigurosas excepciones. Si condonar o sancionar son el resultado de una imprudencia, mediante el procedimiento de desarrollar mecanismos globales de indulto o de castigo -independientemente de las condiciones de tal-, aceptamos implicitamente lo inmaduro o egoista de las conductas que desembocan a tal situación en que hay que solicitar clemencia o penitencia. Tendiendo a trabajar las consecuencias y no las causas de los conflictos. A ello se añade el factor de que no corregimos el proceso de la falta sinó que más bien propiciamos la trivialización del mal, a su absolución y eventual archivo como parte de la idiosincrasia humana. 

No podemos basar una sociedad en la constante exculpación, disgregación de la responsabilidad o escarmiento a los errores y fechorías porque ello desemboca en una absoluta carencia de cautela y competencia ante ellos. Sin extremismos ni impiedades, es esencial construir una sociedad consciente de sus flaquezas y por ello dispuesta a combatirlas. Por ello más que invertir inmensas cantidades de dinero público, dolor y energía en penitenciarias, reparación de daños y operaciones a corazón abierto, más sensato e inofensivo sería para las instituciones promover el veganismo, el respeto por la vida, la ecología, los mecanismos de inclusión social, la justícia y el impedimento de cualquier tipo de abuso de poder o corrupción, individual, tribal o institucional. Cosa que no se está llevando a cabo.

martes, 13 de noviembre de 2012

TANATOLOGÍAS

Las gallinas ¿temen a la muerte?. ¿ Conocen los terneros la exacta dimensión del acto de extinguirse?. ¿Les apena a los pollos la inminencia de su fin?. Si echamos mano del manual científico respondemos que no lo sabemos, aunque muy probablemente los animales no humanos, ante cuestiones tan importantes, saben tanto o más que nosotras. En cuestiones de cognoscimiento mejor ser cautas, tanto en las conclusiones como en los actos que generan dichas conclusiones.

Nuestra especie es la única que con gusto tira su vida a la basura por una bandera, por comprarse una casa, por tener un sillón cómodo o un nuevo modelo de coche. Nuestra especie es tan absurda que toma ese automóvil y lo pone a 250 km. por hora para jugarse la vida y poner en riesgo la de las demás. Por ello cuando hablamos de la conciencia de la muerte y la caución ante ella de nuestra especie con respecto a la de las demás, deberíamos recordar esto: en proporción a las demás, nuestra especie sigue sin comprender la vida y la muerte.

MANZANAS Y MANZANOS

Cada día, durante años, aparecía una manzana en cada puerta del vecindario. Algunas de las inquilinas la devoraban inmediatamente, otras la mordisqueaban, otras en cambio la dejaban estropearse..., pero al día siguiente una nueva manzana bienvenía el felpudo de entrada a cada casa. Sucedió durante decenios sin que nadie pudiera jamás atrapar a la regaladora, conocer su identidad o sus motivos. Un día dejaron misteriosamente de aparecer manzanas en las puertas y la mayoría dsel vecindario empezó a plantar manzanos.

lunes, 12 de noviembre de 2012

SILENCIOS CULINARIOS

Lo más notorio de las cocinas veganas es su silencio. Una absoluta ausencia de estruendos y ruidos indeseables. Las neveras de las cocinas veganas, por ejemplo. Sus neveras no chillan de dolor al abrirlas, sus anaqueles no sangran con insoportables alaridos, los armarios no ruegan por su vida, nadie en ellas fué exprimida mediante violaciones para extraerle todos sus jugos hasta dejarla seca, nadie fue decapitada. Las cocinas veganas no gimen con bebés degollados. De las paredes de las cocinas veganas no cuelgan intestinos deshidratados en proceso de putrefacción, sinó ajos y cebollas. Hay un silencio benigno, pacífico, justo. Los histéricos mugidos de las cocinas convencionales son substituidos por el respeto en las cocinas veganas, por el amor y por una callada música compuesta por dulces latidos de corazones vivos.

Redecora tu cocina, rediséñala con talento interiorista de paz y de justicia. No permitas que tu comida haya implorado de rodillas por su vida antes de ser un algo muerto que te comes. Házte vegana.

jueves, 25 de octubre de 2012

CULPAS

           Metido en la jaula que inventaron para los de su ralea, el animal no entiende si va a morir para satisfacer un apetito o para salvar a la Humanidad de un mal incurable ( aunque JAMÁs se diera ese caso ). No sabe si hará más sustancioso el producto interior bruto de una economía nacional, convertirá en más ¨científicas¨ a quienes lo envenenan, más tradicional a una cultura o más glorioso al ser humano. El animal no sabe su papel, pero su papel es morirse apenas comienza la obra, durante la primera parte, la segunda y el desenlace, en todo momento su guión exige degollamiento, asfixia, dolor y muerte. Por todo el escenario hay toneladas de su sangre, y la obra es mala, el repertorio nauseabundo, las actrices patéticas y el público una amasijo de deformes monstruos pestilentes. Nadie se pone en la piel de esa parte del atrezzo destinada apenas a embellecer el trabajo de las artistas, pero fuera del teatro, a las puertas suntuosas de la construcción, hay un grupo de mujeres y de hombres armadas de la razón que gritan contra la actuación. Han sabido ponerse en el lado de la víctima, en el lado sufrido del animal-objeto, siendo aquellos cuyo cuerpo será despedazado en porciones del tamaño de una boca que parece una fosa común, al tamaño de una probeta, de un corte de abrigo. Hay que ponerse en el lado de la víctima para entender que nos cueste perdonar. Pero ¿ qué hay que perdonar ?. ¿ Perdonar a la vaca por ser sabrosa?, ¿a la rata por ser barata?. Cuando hablamos de perdón hablamos de un castigo, y el castigo sucede cuando la persona ha cometido crímen, delito o falta. Pero ¿ qué clase de imprudencia comete el cerdo, el pollo, el caballo, el pez... ?. Yo os lo voy a decir: su delito fue nacer. Nacer es lo más terrible que hacen los animales. Pero los animales no nacen, hace tiempo que no nacen: son nacidos.

El animal acorralado en la jaula que le inventaron no sabe que fue nacido. Afuera del teatro las que éramos decenas fuímos cientos, somos miles y seremos millones. El teatro debe ser derribado.

REFLEXIÓN 4

¿ Posee la raza judía las cualidades morales e intelectuales para ser considerada al mismo nivel que la raza caucásica ?. ¿ Alcanzan las mujeres la suficiente madurez al respecto de la toma de decisiones como para poderlas permitir decidir en unos comicios electorales ?. ¿ Son las negras y las indígenas seres humanos ?. ¿ Se puede afirmar que los animales no humanos son poseedores de conciencia, identidad y personalidad?... Todas estas cuestiones ridículas fueron y son planteadas por la Humanidad a la Humanidad en algún momento histórico, a todas ellas la Humanidad respondió y responde NO, y por esa negativa murieron y mueren y fueron y son defenestradas millones de personas, humanas y no. Aún sigue viva la raíz de todo. El tiempo demostró y demuestra la estupidez supina de las sociedades pero su obligación de constante evolución moral. El tiempo juzga siempre objetivamente, demostrando lo oscuro de los tiempos pasados, y de cómo éste período contemporáneo de luz que disfrutamos será comprendido como oscuridad dentro de unas décadas, cuando nos reprochen con toda la razón, nuestra indiferencia ante el horror, nuestra capacidad de racionalizar las masacres, nuestra ineptitud. Nuestra Humanidad.

ESO

                                                    ESO

Una puede ver -y ve-, cosas terribles durante la vida, actos repugnantes e injustos en el día a día de lo que denominamos civilización humana. Por la televisión, en la prensa, en directo... lenocinios que compiten en magnitud y horror, y que parecen tener como único objetivo batir sus propios récords de superación de la bajeza moral humana, rebajándose a cotas inimaginables. Una puede incluso acostumbrarse a eso, e incluso hay quien sabe hacer humor negro de ello. La mezquindad humana es tan infinita como su estupidez. Una puede ver todo ello durante años, sin consecuencias en nuestro comportamiento, hasta que un día una ve eso, aquello no necesariamente más cruel o perverso que cualquier otro genocídio contemplado anteriormente, la muerte de un animal para la gula, el exteriminio de una tribu para destruir su medio natural, la condena de un pueblo desde un gabinete de estado, la violación de una niña... visto no en un estado anímico especial. Entonces se desata un mecanismo interior sito probablemente en la conciencia o en un latido del corazón. Y aquello que vimos incendia un estado de ánimo adecuado precisamente para lo único que realmente puede detener la crueldad: luchar contra ella no participando en su desarrollo, no financiándola, no votándola, protestando, criticando los puntos de vista que la propícian. No basta con ser buena persona, hay que demostrarlo, hay que emanar bondad. No basta con ser vegana, hay que ser activista. No basta con creerse justa, hay que cuestionarse a sí misma constantemente, hasta lo insoportable, hasta la objetividad. Se llama crecimiento interior, dura toda la vida y nunca es suficiente, pero es imprescindible para tener un lugar en nuestra porción de historia. Nacimos en territorios donde otras personas murieron y sufrieron para que tuvieramos derechos, libertades, ciertas comodidades, sentimiento de justicia..., no podemos sentarnos y descansar habiendo tanto por hacer, es nuestra obligación moral, nuestro deber, con ninguna relación con los absurdos deberes sugeridos de cruzar el semáforo en verde, votar en los sistemas democráticos corruptos o pagar absurdos impuestos destinados a robarnos. La más oscura ciega es la que no quiere ver, la más profunda sorda es la que no quiere escuchar, y la más peligrosa de las ignorantes es la que no quiere saber. A esos conceptos hay que sumarle la gran controversia, la de la más perezosa: la que cree que nada puede cambiar. Todo puede cambiar y todo debe hacerlo.
                       

ANIMALES VIEJOS

                                  ANIMALES VIEJOS

Ayer sacrificamos a la abuela. Estaba vieja y daba muchos problemas, refunfuñaba sin parar y repetía sin cesar las batallitas de siempre, además sufria todo el tiempo, que si el lumbago, que si las piernas, que si el reuma. Los analgésicos ya no le ayudaban demasiado. Se pasaba las noches llorando y no nos dejaba dormir. Teníamos los nervios a flor de piel, imagínate. Acordamos con Juan llevarla a la médica por la mañana, una chica muy maja, le inyectó una solución paralizante y después otra destinada a detener su pulso cardíaco. No duró más de diez minutos. Repetía sin parar ¨qué me estáis haciendo, qué me estáis haciendo...¨. Era muy triste, tantos años con nosotras... , pero es ley de vida, nosotras ya no teniamos tanto tiempo para cuidarla, con las niñas y el nuevo trabajo de Juan.... Lloramos mucho, aunque su rostro parecía estar en paz. Murió en paz la abuela ayer. No sintió la muerte y seguro que nos lo agradeció de algún modo. La enterramos en el jardín, junto a los rododendros. Ahora andamos pensando en el abuelo, que también empieza a estar demasiado viejo y a dar guerra, quizás en primavera... Empezaron a achacar cuando nos los trajímos del pueblo, aunque reconozco que fue un error, allí tenían sus partidas de cartas, sus vecinas de toda la vida... en fin... Es un alivio saber que existe la muerte humanitaria para las viejas y las inútiles. Es un alivio que existan las médicas y las veterinarias. Son tan humanitarias... como nosotras. Sí, muy humanitarias.

REFLEXIÓN 3

Se puede vivir sin comer carne como se puede vivir sin comer cebollas. Podemos prescindir de lácteos y huevos como de automóviles japoneses o mantelitos bordados. Nada de todo eso nos es imprescindible, los usos y las costumbres son sólo eso: usos y costumbres, que comienzan y concluyen en sí mismas, sin condicionamientos genéticos ni imperativos naturales. Perpetuamos modelos de comportamiento sin analizar su utilidad o función. Copiamos y pegamos de las demás. Somos aburridas fotocopias de un mal libro escrito con sangre, estupidez y rutina.

REFLEXIÓN 2

La normalidad es la meta a alcanzar por la sociedad contemporánea, sistemas políticos basados en reglas normales, fundamentos económicos normales, códigos normales de conducta sociales y requisitos ecológicos o éticos mantenidos dentro de una norma. En este modelo de sociedad, sin embargo, el veganismo no es una opción normal, no somos normales. La gente aspira sin embargo a la normalidad, la cual encuentra su máximo exponente y ejemplo en la figura de Adolf Hitler. Un ser humano normal.

REFLEXIÓN 1

¿ Pienso, luego existo ?. Quizás también. Pero... ¿ dudo, luego existo ?, ¿ yerro, luego existo ?, ¿ defeco, luego existo ?. ¿ Por qué no ?. Nada más fehaciente de mi vida que mi propia mierda. Muchos son los actos con que corroboramos nuestra permanenecia en la existencia, nuestro estar y nuestro ser, de modo que obsesionarse por el pensar, por el intelecto, no es más que la siguiente muestra de antropocentrismo, que basa la vida en la humanidad. Sugiriendo o afirmando que el mejor modo -si no el único-, de existir es pensando. Patético. Irracional, precisamente.

SUCESOS

Existen personas a las que no les gustan las homosexuales, a otras en cambio no les agradan las negras. Existen en el mundo millones de personas que odian a los perros, otras odian a los gatos, otras a los cerdos o los pájaros. Existen personas a las que no les caen bien las hebreas, otras por contra no sufren a las palestinas. Existen muchos hombres que desprecian a las mujeres, gente que siente asco por las viejas; hay ciudadanas que no consideran a las indígenas seres dignos de convivir entre humanos, hay quien siente nausea por las pobres. Las hay – a montones-, que discriminan a las minusválidas físicas o psíquicas, otras sienten repulsión por las veganas, por las anarquistas, por las humanistas, por las pacifistas... La dimensión de los gustos y las marginaciones es colosal, abarca a todas las razas, culturas, religiones, edades, sexos, ideologías y estatus sociales. Y si hablamos de mayorías, podemos decir que a la mayoria de las personas no les gustan las cucarachas, ciertas arañas, los chinches, las garrapatas, las ratas y el largo etcétera de animales no humanos non gratos a nuestra especie. 
 
Pero sucede paradójicamente que, sumando las minorías reprimidas, el recuento total de todas las personas -humanas y no- del planeta, la cifra arrojada resulta aplastantemente mayoritaria, demostrando que las víctimas somos muchas más que las verdugas, que llevamos sufriendo desde hace milenios sistemas políticos totalitarios, puntos de vista excluyentes, opiniones irrespetuosas, llevamos milenios en el lado letal del fusil, en el extremo afilado del cuchillo, en el bando de las insultadas y las débiles. Recordadlo, cuando no entendáis por qué el mundo necesariamente quiera y deba cambiar, recordadlo cuando nos veáis por la calle y nos creáis inferiores, porque las masas de las reprimidas hemos decidido ser, recordadlo cuando no podáis comprender que la ¨norma¨ es una excepción, un error. Recordadlo, cuando no sepáis por qué se está gestando la revolución, la mejor de todas las revoluciones, sin sangre ni cláusulas, sin letra pequeña. La revolución vegana. 
 
Costará más o menos tiempo, pero estamos ganando, la vida está ganando.

DERECHOS

Imaginaos la peor persona que podáis. Imagináos una persona que, después de torturar a su propia hija de dos años de edad, quemarle los pezones con cigarrillos, cortarle los lóbulos de las orejas con una hoja de afeitar y quemarle las plantas de los pies con una plancha, entre otros suplicios, la viola, la abre en canal y la deja desangrarse hasta la muerte. Luego se masturba sobre su cadáver. Imaginaos a alguien en condiciones de alienación social capaces de cometer tales atrocidades ( estoy hablando de alguien hipotética, no tengo información de alguien así, lo cual no descarta que exista ). Imaginaos que es atrapada, juzgada y conducida a la cárcel con varias condenas perpetuas que garantizen que nunca más podrá repetir algo similar. Las presas de la cárcel, como sucede a menudo, la violarán ( es el código de las rejas, pues también tras los muros de las prisiones hay padres y madres ), y la inducirán al suicidio durante años, aunque la asesina nunca lo cometerá. Lo que si que hara es asesinar a un par de presas. Esa persona, ni más ni menos enferma que muchas otras que andan en libertad, en vuestro imaginario esa persona execrable, una monstrua indigna de convivir entre personas, que no ha sido ejecutada porque en este país no existe pena de muerte ( por fortuna ), condenada a pudrirse en la prisión durante el resto de su miserable vida, sea cual sea su duración, merecedora de mil muertes quizás, de la más profunda agonía, cuya frontera sobre el mal y el bien simplemente no existe, y de igual modo que Hitler, Stalin, Pol Pot, Gengis Khan o cualquier paidófila, posee muchos más derechos que el cerdo que comiste hoy. El cerdo sin embargo, ante la ley y ante la moral, era inocente. Reflexiona. Si lo haces, el veganismo viene sólo.

Infancias destruidas

                 Este niño se muerde las uñas en lugar de apretar los dientes. Este niño llora cuando tiene miedo, se hunde en el regazo de su madre. Este niño es un hombre de mentira, a medio hacer por más que le empujen, como los aplausos de cartón-piedra, las risas de plexiglás, las ovaciones de charcutería. El animal es pequeño, el escenario es falso, la música absurda. El público quiere a este niño de un modo cruel, como cuando se ama lo que se mata, que ni es amor ni es nada. Este niño está pérdido, acorralado por la demencia criminal de su padre y de la madre -que en su delirio paranoico no vacila en acogerlo en su regazo cuando el pequeño se rompe a llorar de pavor-. Este niño se crece en su disfraz, y aunque la fama es volátil, el dinero poco y el miedo mucho, este niño va a morir. A este niño lo van a matar sus padres, a puñaladas de ignorancia, el homicidio premeditado va a venir por mano de un toro, uno cualquiera de los que el niño mata, que lo matará a él en defensa propia. Porque este niño ha sido entrenado para matar, como las niñas soldadas centroafricanas, como las pequeñas narcotraficantes de las favelas de Río. Es Michelito Lagravere, el niño mexicano violado por sus padres en su inocencia, en su deber de montar en bicicleta y jugar a fútbol por los descampados y enamorarse de las niñas de la escuela. A este niño le han asesinado la infancia, por eso cuando muera serán dos cadáveres lo que habrá que enterrar. Las asesinas exigen la oreja del toro acuchillado, mientras henchido de satisfacción postiza como una coleta de torero, el niño saborea una corrida más en la que aún no ha muerto por segunda vez, mientras otro toro yace en la arena, con la garganta llena de su propia sangre empezando a coagularse. Otra infancia destruida.